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miércoles, 28 de enero de 2015

EVOCACIÓN LITERARIA DE SIMÓN RODRÍGUEZ

Por: Miguel Gonzales Corrales.
ollantayaqp@hotmail.com

Uno de los autores venezolanos, quien dentro del marco de la literatura hispanoamericana, ha escrito sobre la figura de Simón Bolívar y también sobre descubrimientos históricos que envolvieron a América en el pasado, fue Arturo Uslar Pietri (Caracas 1900 – 2001). Todo este panorama se muestra en obras como Las Lanzas coloradas, El camino del El Dorado, Estación de máscaras, Oficio de difuntos, La isla de Robinson, La visita en el tiempo y su trilogía Laberinto de fortuna. Toda esta producción novelesca ha hecho que la obra de Uslar Pietri sea importante, y a la vez trascedente, para comprender los intrincados históricos que tuvo Sudamérica en determinados momentos de su evolución. Sin embargo, el tema que más sobresale en la literatura de este autor venezolano es la mistificación y redescubrimiento de Simón Bolívar a través de historias biografiadas para saber quién fue realmente el Libertador. Así, en personajes del siglo XIX, se descubre por cometarios e identificaciones, cómo era realmente Simón Bolívar, cómo la gente lo quería y respetaba por lo que fue, sobre todo, en su novela Las lanzas coloradas. Pero, mi interés se centra en otra obra, La isla de Robinson, ya que, cuando la leí, me causó profundo entusiasmo porque iba enterándome de detalles y hechos sobre la vida de Simón Rodríguez, maestro de Bolívar, así cómo su sensibilidad de profesor que lo hizo mejor persona para entender una sociedad de comienzos siglo XIX que andaba perdida en ideales confusos y desorientados.
La isla de Robinson (1981) cuanta la vida de Simón Rodríguez de un  modo ingenioso e intenso en el discurrir de su trama porque tiene el apoyo de elementos históricos y, a la vez, una detallada biografía, que muestra, paso a paso, en su años de vida, hechos seguramente hasta desconocidos en donde la ficción y la realidad se entremezclan perfectamente. Esta es la historia de un maestro que anda sumido en sus conocimientos de autodidacto en materias como Matemática, Historia y Cultura General de acuerdo a lo que se conocía en la época de alrededor de 1800, como se deduce  en líneas como esta: “El señor Don Carlos IV, Rey de España, allá en Madrid o en Aranjuez…” como se sabe, Carlos IV gobernó de 1788 a 1808. Se descubre, además, que Rodríguez es un ser aislado en su casa, conocido como maestro, en consecuencia, una de las primeras escenas  de la novela narra como un muchacho de ocho años, de una familia muy acomodada, de nombre Simón Bolívar y Palacios, llega a él haciendo sus berrinches ya que no quería tener maestro ni mostraba interés por estudiar. Era un niño huérfano y engreído que estaba al cuidado de una tía y albacea que quería educarlo lo mejor posible de acuerdo a su estatus económico y social.
Todo ese conglomerado de escenas y otras más rodean la figura de Simón Rodríguez quien, dentro de su mundo didáctico, pensaba que estaba en su Isla de Robinson, así como el personaje de Daniel Defoe, y a quien le llamaban el Sócrates de Caracas que tan bien Uslar Pietri ha sabido dar vida. Uno se entera, leyendo esas páginas, como Rodríguez soñaba con establecer una escuela propia donde pudiera enseñar a niños e inculcarles ideas propias y culturales como lo hizo con Bolívar a quien encontrará después en Europa. Pero la carencia de dinero no le permitía realizar ese deseo que lo frustra porque sabe que nunca cumplirá ese sueño ya que nadie apostaba por la educación del siglo XIX, aun peor, cuando los comienzos de esa época, América estaba gobernada por los españoles, los cuales, no hubieran permitido que instale su magisterio. Esta fue la razón por la que abandonó Caracas y se trasladó a Europa.
Llegó primero a España creyendo que podía educar y formar una escuela lo cual le fue negado. Luego se trasladó a Londres y de allí a París alrededor de 1812. En esos años se encuentra con su alumno Bolívar con quien comparte ciertos  momentos de alegría y bohemia. En París, Rodríguez conoce a muchas personas hispanoamericanas a quienes habla de sus ideas para implantar una educación tal como él creía debía ser. En una de tantas tertulias, Rodríguez lleva a un Bolívar de 21 años a donde una familia peruana, la del general Mariano Tristán, quien tenía a una parisina como su mujer de nombre Teresa Laisnay, aun siendo él casado en Perú, con quien tuvo una bebita de nombre Flora, quien sería después la autora de Peregrinaciones de una Paria. En esta parte de la historia, el General Mariano, cuenta cómo era la vida en Perú y Arequipa ante el dominio total de los españoles. Es en estos momentos que Bolívar toma en serio la libertad de América, cuando en un primer momento, se lo negó a su maestro Rodríguez.
Esta novela biográfica es un compendio del valor y el deseo del aprendizaje sensato que el ser humano debe aprender para mejorar como persona lo cual deja como moraleja la buena enseñanza y dedicación de Simón Rodríguez en el aspecto educativo (no solo académico sino moralizante) para forjar hombres de buen corazón como lo hizo con Bolívar, así como reza el epígrafe de la novela, en palabras del mismo Rodríguez: «Ha llegado el tiempo de enseñar a las gentes a vivir». Por esto, pienso que la funcionalidad de la  novela radica en la detallada información, investigación histórica que el autor dedicó para la creación de esta obra literaria y poner en ella la gran vida que tuvo y vivió Rodríguez como personaje importante para la liberación de América, aunque esto sea ignorado por muchos.
La idiosincrasia y las convicciones de Rodríguez se ven entorpecidas hasta el final de la trama ya que le comenta a Bolívar el deseo de crear una escuela en Caracas a lo que el Liberador le propone que hará su sueño realidad en alguna localidad de la América liberada. Es así, que se inicia el periplo de Rodríguez, acompañando a Bolívar, por los lugares de Perú, que gozaban de su libertad. Salieron de Lima, llegaron a Arequipa, Cuzco, Tacna y Potosí (en aquella época a los lugares de Bolivia se le llamaban Alto Perú). Después de tan extenso recorrido por el Sur, Rodríguez incita al Libertador a que cumpla con su palabra, la cual, al final, Bolívar accede, dejándolo en Potosí. Le compra una casa para que la ambiente como escuela y continúe con sus proyectos de maestro. Rodríguez le confiesa que hubiera preferido otro lugar y  no este sitio, después de habérselo pedido en otras ciudades por donde anduvieron.
Al final, acepta y despide a Bolívar. Después de todo, se da cuenta que todo lo que había soñado le llegó tarde y en el lugar equivocado y todo lo que había soñado en su mundo al que llamaba Isla de Robinson, lo vio otra vez frustrado porque se dio cuanta que había perdido mucho tiempo siguiendo a Bolívar, además, de que ya estaba viejo. Entonces, prefirió regresar a Caracas. Se había quedado en Potosí dos años y después de dejar todo en orden, volvió a su casa, la misma que se lee al comienzo de la novela. Su vejez transcurre tranquila, sumergido en sus ideas y lecturas. En ese lugar recibe la noticia de la  muerte de Bolívar en Colombia y se conforma con su vida hasta su fallecimiento como lo resalta la última línea de la historia: “Robinson había dejado la isla”.

CONCLUSIÓN
La narración resalta ese ímpetu de un  discurso literario histórico como es la característica de la obra de Uslar Pietri. Pero lo fundamental es la conciencia honesta, la importancia y la dedicación por la enseñanza en personas como Rodríguez, quien como él, hay pocas. Así, nos hace entender que la enseñanza debe ser dedicación exclusiva de quienes tienen ese verdadero fervor y no de aquellos que la usufructúan,  ven en la educación algo lucrativo o pretenden ser algo mucho más en la enseñanza con supuestas capacitaciones y papeleos burocráticos como para decir: «Sí cumplimos», cuando en el fondo no les interesa, como sucede con el Ministerio de Educación Peruano.
A mi parecer, La isla de Robinson, es una novela que muestra el verdadero sentido de ilustración hacia los lectores en la vida de una persona, que quizá, haya sido el origen de lo que después iba a ser la libertad  Sudamericana del dominio español.
Finalmente, fuera de la simbiosis de lo real con lo ficticio para dar una obra tan verídica, esta novela muestra que vale mucho por su lectura cuyo eslabón está en mostrar, no solo la identidad de Venezuela como patria chica, sino de Hispanoamérica, como las demás novelas de este autor, quien pasa desapercibido dentro de los grandes de «La nueva novela Latinoamérica», y que a mi entender, tiene una literatura exquisita.






TOLKIEN, ESCRITOR DE LA POST GUERRA

Por: Miguel Gonzales Corrales.




1.    INTRODUCCIÓN
John Ronald ReuelTolkien, quien es conocido en la literatura mundial como J. R. R. Tolkien, es sin duda, uno de los escritores más difundidos en los últimos tiempos gracias a sus novelas que fueron llevadas al cine: El señor de los anillos y,  hoy en día, El hobit. Luego que terminara la Segunda Guerra Mundial, el caos y la desolación se apoderaron en varias ciudades de Europa, cuyos habitantes, entristecidos y pobres, tuvieron que sobrevivir ante tan magna masacre para empezar de nuevo una vida e intentar olvidar la pesadilla que vivían en ese instante de 1945. Ante tanta desgracia, la literatura europea se vio interrumpida por tales hechos bélicos. Algunos escritores, sirvieron en el ejército de sus respectivos países para defender la causa que su ideología les permitía aceptar. Tampoco se pudo otorgar Premios Nobel de Literatura, por la misma razón en 1941, 1942, 1943, años en la que la guerra estuvo en su mayor trance.

Luego de la caída de Hitler y Mussolini en 1945, el ambiente cultural, en varios países, se reorganizaba. Muchos escritores que participaron en la guerra comenzaron a escribir manifiestos, novelas y cuentos sobre esas experiencias atormentadoras que pudieron vivir. A través de sus ficciones, mostraron la realidad de la que fueron testigos; hubo denuncias narradas desde distinto punto de vista, manifestando sus ideas y sentimientos políticos, ya sean a favor o en contra de alguien, cuyas escenas tenían en común la crueldad de la guerra. Sin embrago, dentro de conglomerado de autores que iniciaron a escribir sobre el tema de la guerra, hubo algunos que quisieron mostrar otro mundo paralelo que no narrase la destrucción que la guerra arrastraba. Más bien, contaron otras ficciones llenas de fantasía y ensoñación  para que los lectores olvidaran, por un momento, la desgracia que dejó el conflicto europeo. Estos escritores fueron C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien, por eso, este último, siempre dijo: “Que su mejor interés es trabajar para los lectores”. Es así, que ambos autores inician, cada uno, a su manera, sus historias. Lewis y Tolkien se conocieron  y estudiaron juntos en la universidad de Oxford, en Londres (Inglaterra). Los dos compartieron los mismos temas para narrar sus historias: las mitologías griega y nórdica. De ello, se deprende que Lewis haya escrito su saga de Las crónicas de Narnia, con personajes de la mitología griega, y Tolkien, haya preferido la  nórdica en sus novelas El Hobit, Los hijos deHúrun, El señor de los anillos y El Sarmarilion. Para esto, ambos amigos estudiaron todo respecto a dichas mitologías, agregando en sus obras conocimiento filosófico,  ligado a la leyenda y la historia, para crear así novelas de arte, con un estilo propio, manejando en su narratología las técnicas modernas, combinándolo con el estilo del siglo XIX.

2.    EL GUSTO POR LA HISTORIA Y EL MITO
Tanto Lewis como Tolkien, en la universidad, como amigos, leyeron e investigaron sobre las mitologías griega y nórdica, por lo que, les entusiasmó mucho. Entonces, decidieron escribir sobre esos temas, creando, desde luego, sus propias ficciones, muy alejadas de territorios reales que alguna vez existieron. Para esto, Tolkien abordó aspectos de la historia, creó su propio mundo narrativo-ficcional, muy alejado de los escritores europeos que narraban en sus obras históricas sobre la Europa medieval, desde que la inicio Walter Scott. Dichos autores empelaron territorios, lugares y pueblos que existieron en el pasado y que la historia da fe de ello. No obstante, Tolkien, ideó algo diferente. Se alejó de estos lugares históricos por lo que la Edad Media para Tolkien se convirtió en su Tierra Media. Por estos temas Antonio Martínez Manchén dice al respecto: «… la novela histórica medieval encontró un autor capaz de renovarla y devolvernos una Edad Media, tan convincente como la de Scott, aunque vista de una perspectiva totalmente diferente, nos referimos a John Ronald Tolkien y su trilogía de “ El señor de los anillos.”» (1)

Este escritor nació en la localidad de Bloemfontein, Sudáfrica en 1892, participó en la Primera Guerra Mundial, de padres ingleses. Luego de una primera ida a Londres retorna a Sudáfrica; posteriormente, con su familia, nuevamente, vuelve a la capital inglesa. Aquí termina sus estudios escolares y universitarios. Posteriormente, se desempeñó como profesor de Lengua Inglesa en la universidad de Oxford. Por esta etapa le interesó el estudio de las mitologías europeas, hasta su muerte, que ocurrió en 1973.

Los inicios para escribir sobre sus temas narrativos se da en 1925 cuando publica una historia llamada “Sir Gawan y el caballero Verde” (2). Lo particular de Tolkien, a diferencia de su amigo Lewis, es que le interesó narrar historias basadas en la mitología nórdica y la gente que habitaba esos lugares, sobre todo, sus creencias y cuentos populares, tales como Trolls, Gnomos, Elfos, Duendes, Enanos, todos, desarrollados en mundos oscuros, propios de estas leyendas pueblerinas, donde estas criaturas poseen ciertos dones de magia y elementos sobrenaturales (3). Incluso, las letras que aparecen adentro del anillo que Frodo tiene que llevar a Mordor para destruirlo están escritas en una antigua lengua muerta llamada Rúnico que alguna vez existió en tribus de lo que hoy es Alemania. Estos elementos juegan un papel trascendental para la creación de toda esa fastuosa obra que se desarrolla en un mundo novelado que tiene su origen en El hobit y finaliza con la trilogía de El señor de los anillos y que tuvieron un origen anterior con El Silmariliom, La aventuras de Tom Bombadil, Eligio, el granjero de Ham y El herrero de Wotton Malor. Todos estos personajes que no son más que seres pueblerinos, de aldeas y comarcas, nos da más una idea del aprecio y admiración que Tolkien sintió por el campo y la naturaleza tal como lo deseó en su momento y no un mundo contaminado por la guerra (4). En todo este cosmos tolkiano, el artista creador, fábula y plantea perlocutores amenos y sencillos, con una narratología simple, para que sus textos sean leídos por un público en general y no sólo por académicos.

Esto del público en general, es muy importante, ya que cuando Tolkien empezó a publicar sus relatos, la gente que lo leía empezó a admirar toda esa creación literaria, grandiosa y memorable, ya sea por sus personajes que hicieron de sus libros una especie de culto y reverencia (5). Por ello, en plena Segunda Guerra Mundial, tanto Tolkien y Lewis, vivieron una gran catástrofe, fueron testigos de la destrucción de varias ciudades, por lo que los dos amigos, iniciaron a escribir obras de fantasía que se alejaran de la masacre que se vivía en aquella época. A la vez, estos elementos de fantasía eran una protesta contra la guerra al escribir sobre  un tiempo que interrumpe la realidad bélica, para ir más allá de la maldad, para salir de lo ordinario. Esta ideología de Tolkien, sumado a que sus libros son escritos para todo tipo de lector, son su mayor prioridad; así como alguna vez escribió para sus hijos unas cartas donde les narraba las peripecias que le pasaba a Papá Noel en el Polo Norte y a los duendes que le ayudaban (6).

También hay que notar que en la Tierra Media (Edad Media) de Tolkien, siendo él católico, en su mundo narrativo, no existe ni la más mínima idea de un Dios cristiano, ni rastros que alguna vez existiera. Su obra, hondamente anticatólica, es solo la existencia de sus personajes en un vivir diario donde tienen que existir de acuerdo a los acontecimientos del día a día, en donde se miden solamente las acciones buenas y malas, conocidos por todos. Esta diferencia medieval es muy diferente a la que se escribió de la  Europa antigua, donde el catolicismo reinó por muchos siglos. Es por estas razones que Tolkien hace una obra genuina y libre de ataduras, donde el clero no impone su dominio sobre los demás como lo hizo durante esa nefasta Edad Media que eliminó a personas sabias y un gran conocimiento en documentos que hizo quemar  La Santa Inquisición. Todos los aportes, antes mencionados, sin lugar a dudas, es el Leiv motiv de sus cuentos y novelas.

3.    EL CINE
La obra de Tolkien, sobre todo, en países de Latinoamérica, África, Asia y parte de Europa, recién se hizo conocida a través del cine. Cuando publicó sus libros, fue apreciado en algunos lugares de Inglaterra, Francia y difundido por sus seguidores. No obstante, las primeras apariciones cinematográficas de la obra de Tolkien fueron por 1978 con una versión breve de El señor de los anillos; y en 1980, una filmación del El hobit, cintas que no tuvieron mucha trascendencia, pues la empresa cinematográfica no tenía una buena tecnología y difusión como de las que hoy en día goza.

Sin embrago, la versión de El señor de los anillos, a partir de 2001 con La comunidad del anillo; Las dos torres, 2002; El retorno del rey, 2003 (quien obtuvo 11 premios Óscar), fueron los filmes más difundidos. Desde entonces, se comenzó a saber quién era Tolkien y la valiosa obra que había dejado en vida. Así, supimos que su literatura estaba cargada de mundos ignotos y misteriosos. En consecuencia, su gran genio literario, continuó difundiéndose en el cine con la película El hobit  1 y 2, (2013 y 2014, respectivamente) de la cual se pretende hacer otra trilogía siguiendo el discurso de la novela como pude observar. Pero valga verdades, el cine no muestra la fidelidad que cuenta la misma novela, ya que hay escenas, incluso importantes, que no se ven en la pantalla grande. En mi opinión, recomendaría, leer la obra literaria porque aquí se aprecia mejor el arte y la belleza de lo que su autor quiso dar a conocer, ya que el cine, solo es una versión visual, con efectos y sonidos grandiosos, pero que no iguala la importancia de lo que la literatura ofrece.
Finalmente, quiero explicar que la obra de Tolkien, llena de mitología, leyenda y fantasía, propias de su creencia medieval y nórdica, de características inimaginables, en un mundo sin fronteras, hace de este escritor de lengua inglesa, de su literatura, uno de los paradigmas de la fantasía del siglo XX, por un discurso literario cargado de descripciones, mostrando una concepción convincente de mundos surrealistas, llenos de oraciones, cuyos párrafos muestran una importante consistencia que define a unos personajes bien caracterizados, sin dar pie a ambigüedades.


4.    CONCLUSIÓN
Sólo me cabe agregar, que la obra de Tolkien debe ser más difundida por los estudiosos y académicos de Literatura para referir la valía de este escritor en la percepción de una ideología que muestra que no sólo de las catástrofes reales se puede hacer literatura.

NOTAS
1.    “La novela histórica sobre la Edad Media”, Editorial Legasa, Madrid- España, 1984.
2.    Esta historia, inventada, en un inicio se las contó a sus hijos, a quienes hacía dormir con ellas, ya que no tenía otro medio de acunarlos.
3.    Como dicen Julio César Santoyo y José C. Santamaría en Sobre la obra de Tolkien: “Su contacto permanente con los relatos épicos de leyendas, civilizaciones paganas y paleocristianas y el encanto romántico de algunas vidas entregadas a ideales heroicos”.
4.    Cuando se lee en las páginas de sus cuentos y novelas, uno se da por enterado algunos lugares de su invención que describen paisajes de ensueños, como paraísos utópicos, que hoy en día, ya casi no existen.
5.    http:/es.wikipedia.org/wiki.
6.    Cartas de Tolkien que se publicaron póstumamente  en 1981.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ENCICLOPEDIA SANTILLANA, “Arte y literatura”, Lima- Perú, 2003.
MARTÍNEZ MANCHÉN, Antonio, “La novela histórica en la Edad Media” Editorial Legasa, Madrid- España, 1984.
PÉREZ, Julián, “Teoría literaria”, Editorial San Marcos, Lima-Perú, 2010.
SANTOYO, Julio César y SANTAMARÍA, José María, “Egidio, el granjero de Ham y otros cuentos”, prólogo a esta edición, Ediciones Minotauro, Barcelona-España, 1981.
VAN DICK, Teun, “Estructuras y funciones del discurso”, Ed. Siglo XXI, España, 1998.
http:/es.wikipedia.org/wiki.









domingo, 4 de mayo de 2014

ESTUDIOS FALLIDOS SOBRE EL POETA MARIANO MELGAR Y VALDIVIESO


Por: Miguel Gonzales Corrales.






Cuando se aborda la vida y obra de un autor, muchas veces se mencionan datos exactos o aproximados, en relación a los aportes que tuvieron su obra y la importancia de esta sobre la literatura de su región. No obstante, cuando alguien manifiesta con seguridad opiniones en relación a un autor o emite juicios para corregir a otros autores, de una obra estudiada y harto conocida, y cree que lo hace bien, cometiendo aun, más errores, estas  llegan a ser un absurdo intolerable en las letras de un autor difundido.

Tal es el caso de un trabajo que leí hace años sobre Melgar. El supuesto estudio (que de estudio no tiene nada) fue del Sr. Luis Guillermo Gallegos Portugal, cuyo trabajo intitula “¿Mariano Melgar fue un Romántico?” (sic), Revista CERRO COLORADO, año 3, N° 9, enero de 2007). 

Cada vez, cuando me adentraba en su lectura, creí  que iba a ser un aporte interesante, pero mientras entendía lo que se decía, me percaté de errores en el tema cuando hace mención la libro de “Literatura peruana” de Luis Alberto Sánchez. El Sr. Gallegos trata de corregir datos, pero esa corrección resulta peor que el error, peor de los que Sánchez habla en su libro. Aberrante es decir que Melgar fue un Romántico, pero el vate arequipeño fue prerromántico, ya que cuando escribió su poesía no pertenecía a la corriente del Romanticismo, ya que esta, llegó a América en 1832, con el poeta rioplatense Estevan Echeverría; obviamente, el Sr. Gallegos debió saber esto. Error es decir que Melgar fue a Lima en busca de ayuda para la causa revolucionaria de la cual tenía ideas de libertad, pero no estaba involucrado con  ningún movimiento revolucionario, por lo que solo fue a estudiar a la Universidad de San Marcos, Derecho, impuesto por su padre, después de ser expulsado del Seminario San Jerónimo en 1813; lo de Pumacahua fue después, en 1814. También afirma que los yaravíes del bardo ya eran conocidos en Arequipa y que fueron producto de los campesinos que trabajaron para su padre; esto es falso, ya que el poeta mistiano creó sus yaravíes cuando estuvo en Majes, sufriendo por el desamor de Silvia, teniendo contacto con los indios de la zona, quienes cultivaban algunas canciones ancestrales de los incas, como el Harawi, el cual Melgar lo convirtió en Yaraví, por ese tono melancólico y triste con el que se identificaba. Esta música que  conmueve el alma de los arequipeños es una fusión de rasgos indohispanos. Además, este señor Gallegos, afirma que Silvia se llamó María de los Santos Corrales Moscoso, lo cual objeto, pues ella tenía por nombre María de los Santos Corrales y Salazar, ya que fue prima del poeta, por ser ella la hija del primo del padre de Melgar. En fin, son los errores más resaltantes del mencionado trabajo.

Quiero manifestarle al Sr. Gallegos Portugal que carece de un criterio sensato para opinar sobre literatura, lo cual ignora. Si se atreve a ocupar un comentario sobre Mariano Melgar y refutar datos de otros autores, él mismo debería revisar bien sus fuentes para evitar equívocos. Si enjuicia el libro de Luis Alberto Sánchez para corregirlo, el señor Gallegos, cae en errores peores, lo cual yo denuncio, ya que su texto carece de verosimilitud. Por ende, debo manifestarle a este señor, a modo de ilustrarlo,  que no puede basar su crítica en un autor –en el caso de Melgar-, aunque sea de modo histórico, porque el poeta arequipeño no vale más ni vale menos por datos innecesarios que da en un trabajo nimio, ya que la obra del poeta  es completa, en sus diversas expresiones literarias, incluyendo sus fábulas, porque si uno lee detenidamente la obra de Melgar, encontrará siempre los mismos temas recurrentes, que tienen igual peso en su literatura, como son la libertad y el amor. Si el señor Gallegos desea hacer una crítica le diría que aborde temas más amplios y enriquecedores, mas no sutilezas tontas, que un especialista en literatura como yo u otra persona, se pueda dar cuenta.


Finalmente, quiero resaltar que el señor Gallegos Portugal no conoce el marco de la literatura en sí, y que para posteriores intentos de escribir algo sobre otros literatos arequipeños de ayer y hoy, de Perú y el mundo,  no tenga la indecencia de escribir sobre lo que no sabe; de lo contrario, me veré obligado a responder para corregirle.

martes, 15 de octubre de 2013

EL PUENTE SOBRE EL DRINA: NOVELA DE HISTORIA Y DRAMA SOCIAL



Por: Miguel Gonzales Corrales





Hablar de la literatura del escritor yugoslavo Ivo Andric es de alguien desconocido, generalmente,  hoy para los lectores, excepto para los especialistas. Este autor, que nació en la antigua Yugoslavia, (hoy Bosnia y Herzegovina), en Bosnia, en 1892 y Premio Nobel de literatura en 1961, es ,en mi opinión, adentrarnos en la narrativa de unos de los autores más densos e indagadores de su pueblo, así como también uno de los escritores más interesantes del siglo XX. Su literatura está orientada a entretejer muchas historias de su país que lo han intrigado, al descubrir aspectos que eran hechos que merecían ser contados, pero en la literatura. Por ello, este literato, a lo largo de sus varias historias, ha narrado acontecimientos, desde los más antiguos, hasta la época de la Segunda Guerra Mundial, documentándose de lo que conocía muy bien. A través de su obra, se puede aprender y conocer conflictos de la Europa del sur, cerca a Rusia. En medio de los más sobresalientes escritores europeos de mediados del siglo XX, aparece Ivo Andric, dando a conocer lo más valioso de su literatura, cuando en 1945, aparece su trilogía formadas por novelas épicas, de coyuntura social, cultural e histórico: “La joven dama”, “La crónica de Travnik” y “El puente sobre el Drina”.

Esta historia cuanta sobre un puente que se construyó sobre el río Drina, al sur este del país, hoy Bosnia y Herzegovina. Una obra maestra, igual a las muchas que han aparecido y dejado su huella en la literatura mundial. El tratamiento que induce su narración es de un estilo oral, por un lado; y por otro, es descriptiva, con muchos aportes de historia, desde la fundación y construcción de esta mole de puente, sobre el  Drina, en el siglo XVI, junto a la localidad de Vichegrado, en la región bosnia. Dicho puente, fue ideado por un visir turco llamado Mahomed Pachá, quien tenía el deseo de unir a los turcos con los bosnios y el resto de Europa. El personaje central de la obra es el mismo puente que tiene ocho arcos, a lo largo de su recorrido, y que en el transcurso de los cuatro siglos que se sigue su historia, es testigo mudo de una honda y prolífica prosperidad, según las necesidades de la gente, hasta mencionar los motivos que originaron la Primera Guerra Mundial, en la que se menciona la muerte del duque de Austria, producto de la guerra. En los primeros días der la guerra el puente es bombardeado, sufriendo un poco de deterioro en su mampostería. Toda la historia que se cuenta en la novela es una amalgama de hechos, conflictos, reyertas, protestas y disconformidades, como cuando al inicio hubo atentados por destruir la edificación del puente y cuando se hallaron a los culpables, fueron sentenciado a muerte y empalados, ya que éstos tenían la superchería que el puente era un camino para una invasión de salvajes. La novela, cuando se la lee, uno se percata de la gran información que el autor muestra y hace conocer cómo fue la gente, la cultura, las festividades de aquellos siglos XVI, XVII, seguramente ignorados por muchos, pero rescatados por Andric. En medio de los acontecimientos reales y la fábula ficticia de la narración, podemos encontrar que es una recapitulación de la historia de las regiones de Bosnia, Sarajevo, los Balcanes, todo ello, como un símbolo de la condición humana de la antigua Yugoslavia.

El puente sobre el río Drina, se muestra como un ente vivo, porque uno percibe como esta mole, de algún modo, intima con los personaje, que a lo largo de años caminan por su piso, la gente que se para a contemplar desde arriba el caudal del mismo río, incluso los romances que se dan en algunas noches, alrededor del puente, hasta la construcción de un gran hotel que fue propiedad de una mujer emprendedora llamada Lotika, para trasladarnos con cierta pena a los bombardeos que sufre en los inicios de la Primera Guerra. A estos eventos, más allá de la mitad de la obra, camino al final, podemos encontrar otros personajes que la dan realce al devenir de la trama. Personas como Alí Hodja, el anciano Tesle, Lotika, Mihailo, los vigías de la famosa garita llamada Kapia, así como su héroe legendario Karegeorges, quienes mira pasar los años y gente que viene y va, con una pasividad tan desganada, que sólo a veces les quedaba de bueno las fiesta que organizaba Lotika en su hotel, que poco a poco va decayendo. También podemos entender el fervor patriótico que relaza la intensión del autor, a través de sus personajes, que quieren seguir viviendo en sus tierras, aunque difíciles, pero es la que les tocó vivir. Todo lo detalla  con una objetividad, como si estuviera contando una crónica, motivo por el cual entra a tallar la oralidad de la cual ya hablé al empezar esta crítica. Esta técnica oral, Andric la maneja con una asertividad propia de quien nos quiere remontar a un pasado olvidado, pero gracias a la argucia del narrador (a la vez el autor) que con su lenguaje corrido, saca a la luz un aprendizaje que no debemos olvidar: el alma del la gente yugoslava. Esto me hacer recordar un poco a las novelas y cuentos de Nicolai Gógol, cuyos personajes idealizaban y retrataban la historia social de su pueblo ucraniano.
Otro aspecto que llamó mi atención, en la novela, es el tiempo (los años, la época que narra, los siglos) porque si observamos este elemento en todo el discurso literario del mismo relato (lo histórico), todo esta presentado en una cronología ordenada por un narrador omnisciente que ve a sus personajes con énfasis, ya que si el narrador disponía de una información amplia por la documentación que posee, puede ordenar su historia, como Dios, que todo lo sabe. Tanto el discurso literario y la trama son descollantes e importantes, como elementos que fusionan la novela y adopte  la talla de épica y sea fácil de mencionar los dilemas que sufrirá en los siglos venideros, desde el XVI. Por ello, a la novela pude considerarle en cuatro partes, en relación a Vichegrado y la construcción del puente:
                                            Cap. I       –  IV Fundación.
                                            Cap. V      –  XV Crecimiento.
                                             Cap. XVI  –  XXII Modernidad.
                                             Cap. XXIII –  XXIV. (Siglo xx) 1° Guerra Mundial.

Por tal, cada vez que se inicia un capítulo, uno va entrando a una etapa distinta de lo que acontece en Vichegrado y alrededores. Es decir, que cada uno de los 24 capítulos de la novela, es una entrada a un  periodo específico, en medio de los distintos clímax que se encuentran en sus personajes, en los acontecimientos históricos y en el mismo puente. Por esto es interesante leer la novela por capítulo y entender el microtexto que es Vichegrado, en un macrotexto europeo, que es la guía de lo que después será llamado Yugoslavia.


Finalmente, puedo concluir, que ingresar al mundo de “Un puente sobre el Drina”, es conocer un nuevo estilo de escritura, una perspectiva grandilocuente que el escritor Ivo Andric muestra en la literatura de Europa, como en su tiempo lo dieron a conocer los escritores más difundidos de ese periodo. Hoy por hoy, no se puede escatimar preferencias conocidas y reconocidas, ya que, indefectiblemente, se puede encontrar otros escritores tan intensos, interesantes y con gran capacidad intelectual, que a veces, nuestra ignorancia, no nos permite conocer ni indagar, porque siempre va a ver obras y escritores que van a engrandecer la literatura, cualquiera sea su procedencia u origen. Por ello, siempre es bueno encontrar nuevos escritores, que quizá nunca se difundieron o llamaron nuestra atención y que a la larga, pueden mostrar buenos temas. Así como se lo hizo saber a Andric, la denominación que quedó inscrita en su diploma, dada por la Academia de Letras: “Por la fuerza épica con que ha sabido  describir los temas históricos y los destinos humanos de su país”.

YOSIP IBRAHIN: SU MUNDO DE FICCIÓN Y LA ARMONÍA PERFECTA



Por: Miguel Gonzales Corrales.








La primera vez que tuve conocimiento del libro “Yo visité Ganímedes..” fue cuando estuve en cuarto de secundaria. Quien lo comentó aquella vez en clase fue el profesor de literatura, cuya explicación del libro fue breve y no entró en detalles. Tiempo después, cuando estuve en segundo año de universidad, me enteré que ese libro tenía una continuación: “Mi preparación para ir a Ganímedes”. Lo descubrí cuando un amigo, muy aficionado a los temas paranormales  me lo comentó, ya que lo ubicó en la Biblioteca de Humanidades, en la UNSA. Desde entonces mi entusiasmo fue grande por adquirir y leer ambos libros, que de un modo paulatino y esporádico iba conociendo por otras personas, que ya los habían leído, sobre todo “Yo visité Ganimedes”. Creo que el segundo libro no es muy conocido. Las personas que comentaban el primer libro, decían que era profético y una anticipación a catástrofes, dadas a conocer por los seres casi inmateriales y de una pureza ilimitada del satélite Ganimedes que rodea Júpiter. Mi interés fue tal, que como diera lugar, tenía que leer esos libros que fueron escritos en el lustro de 1970 y 1975, tiempo en que la astronomía no iba mas allá  de telescopios donde se veían los planetas y donde el hombre hacia poico había pisado la luna por primera vez (julio de 1969).




Años después conseguí el primer libro, “Yo visité Ganimedes”, lo leí y me pareció asombroso, desde el punto del narrador, que al estilo de H. G. Wells, narra si experiencia y su contacto con seres de ese mundo, a través de su amigo Pepe, a quien ya se lo habían llevado a vivir   a ese satélite jupiteriano. La historia se desarrolla en la localidad de Monterrico, en Lima.

Pocas semanas después, conseguí el segundo libro: “Mi preparación para ir a Ganímedes”, que complementa lo del primer libro. Aquí nos da a conocer que su preparación tuvo a que ser evaluada por varios aspectos, de carácter metafísicos y unos conocimientos extraños y superiores a la demás gente, fuera de elementos mundanos que tienen todos lo habitante del planeta Tierra. Según lo que cuenta el narrador, nosotros, los humanos, somos una raza de entes atrasados en relación a esos seres de Ganimedes, por ellos, Ibrahim, a través de esta novel-ensayo, nos exhorta para que entendamos su mensaje:  que los seres de Ganimedes son superiores porque aman la paz, la armonía y la sabiduría.
Ambos libros, en su conjunto, abordan los siguientes temas:

1.    ESOTERISMO
El esoterismo en los dos libros es misterioso porque nos hablan de vidas supraterrenales a donde cualquier ser humano no puede llegar jamás por tener pensamientos cegados por la ambición, maldad y codicia. Ejemplo claro de esto, es “Mi preparación para Ganimedes”, donde el narrador Ibrahim, con su familia, se trasladan en un a nave a un templo paradisiaco, oculto en los Himalaya, llamado Jalitpur, en el que todos ellos, tienen un preparación especial en cuerpo y sobre todo, en pensamiento, donde tiene que despejar toda su aura mala que un lama hindú le enseña. Para llegar a este aspecto fundamental de los dos libros, hay que conocer la cuarta dimensión.
2.  LA CUARTA DIMENSIÓN
En “Yo visité Ganimedes…”, menciona menciona este aspecto en mucho casos que le llegan al narrador por medio de su amigo Pepe, quien le muestra los misterios de la Biblia, cuya relación tiene que ver con catástrofes actuales, de lo que se está cumpliendo por lo dicho de profecías antiguas, etc. Y toda su comunicación se da por medio de un aparato pequeño, desde Ganimedes. Para entender esto, en el segundo libro “Mi preparación para Ganimedes”, Ibrahim entiende por fin cual es esta cuarta dimensión que sólo lo oyó de su amigo. La Cuarta Dimensión es cuando el pensamiento o alma se separa del cuerpo físico y se puede llegar a ver lo que muchos de nosotros no vemos. Es entra en un mundo lleno de energía y recorrer por todos lados, sólo en alma, muchos lugares a largas distancias. Todo esto lo logra con la ayuda y enseñanza de un lama. Incluso puede llegar hasta la luna y contemplar su parte oscura, donde ve a seres pequeños que nadie ha visto pero que están allí. La Cuarta Dimensión, es ir más allá donde nuestro cuerpo jamás puede llegar e incluso, puede alargar muchos la vejez, manteniéndonos jóvenes, como se lee en el libro.

3.    CONCLUSIÓN
Después de años de preparación, Ibrahim, con su esposa u sus dos hijos, se van del planeta en una especie de nave ovalada a vivir para siempre en el mundo de Ganimedes, junto a un egipcio y un israelí, quienes ya habían sido elegidos con anterioridad. Estos dos libros son por una parte narraciones literarias de Ciencia Ficción: y por otra, cada capítulo constituye opúsculos  que contienen mensajes e ideas de armonía, paz verdad, justicia y amor, para nosotros, los seres humanos, para que cada vez sean os mejor con nosotros mismos y evitar nuestra destrucción. Al final de todo, dentro de la ficción que muestran estos textos, puedo decir que son una ilustración de enseñanza como un mensaje que el autor nos quiere decir, y que mejor, que a través de la literatura, para que sea mas difundido.




LA NOVELA DRÁCULA: EL ORIGEN Y LA LITERATURA

Por: Miguel Gonzales Corrales.




1.    INTRODUCCIÓN.
Cuando se mención a los vampiros se nos viene de inmediato a la memoria la palabra Drácula, ese personaje tétrico y misterioso, de colmillos afilados que succiona sangre del cuello de las mujeres. Todos hemos conocido a este personaje a través de las  películas y muy pocos la obra literaria, de tipo gótico, escrita por el irlandés Bram Stocker, en 1897. Las leyendas de personas que disfrutaban de hechos sangrientos, se remontaron desde el siglo XVIII, por las formas sangrientas con que se comenzaron a matar a sus víctimas o prisioneros de guerra. A estos sujetos se le comenzó a llamar vampiros.  Se han registrado casos como el de la condesa Elizabeth Báthory, en Hungría; Giles de Rais, en Francia; o Henry Frizroy, en Inglaterra. Pero, sin lugar a duda, la leyenda que cobró aires más sangrientos, fue la novela de Bram Stocker, quien dio origen a su personaje literario, y que lo halla en el siglo XV. Me refiero a Vlad III, de Rumania, quien luchó contra los otomanos. Vlad III, de Valaquia, y no de Transilvania, fue hijo de Vlad II, quien perteneció a la orden de los Draculea o Dracul, que en rumano significa Dragón. A la muerte de su padre, Vlad II continuó en la orden de los Dracualea, que fue feroz con sus prisioneros, pues mandaba que los empalaran con estacas de madera desde el ano hasta la boca; y en otros casos los mandaba destazar. Por esta razón lo empezaron a  apodar Tapes, que en rumano significa empalador. Incluso, sus enemigos, comenzaron a atribuirle ciertos poderes necrománticos. Estas acciones lo hicieron famoso por el gusto de ver sangre derramada.
Stocker, debió conocer estos aspectos históricos de Vlad III para crear su personaje literario llamado Drácula, basada en la orden de los Dracualea. Entonces, eso quiere decir, que su personaje Drácula es Dragón, en la figura de un vampiro.

2.    LA OBRA LITERARIA
La novela “Drácula”, es una fábula de personaje-monstruo, que vive en un castillo lejano, en la región de Transilvania (Rumania). Ese ser siniestro vive von tres mujeres, dos morenas y una rubia bellísima, como lo describe Jonathan Harker, cuando visita el castillo. El lector que inicia la lectura de esta novela, se entusiasma, porque seguirá una historia de orden cronológico, al castillo de las novelas decimonónicas, del siglo XIX. Sin embargo, cuando uno se adentra en su lectura, se da cuanta que está narrada a través de diarios personales, cartas entre los protagonistas, grabaciones fonográficas y anuncios de casos extraños en un diario de Londres. Los más interesante es que la historia y hechos que se suceden, está contada desde 5 puntos de vista por los 5 personajes principales de la novela, suscritos en sus diarios personales: Jonathan Harker, Mina Murray, Lucy Westerna, el doctor Seward y el médico Abraham Van Helsing. Todo gira alrededor de estas personas y dos o tres amigos personales que vamos conociendo, por medio de sus escritos. Todo comienzo con el caso extraño que le sucedió al abogado Jonathan Harker en el castillo lóbrego de Drácula, cómo éste llega Londres, cómo Lucy muere por las mordeduras que Drácula le hace en el cuello, los casos extraños que describe el doctor Seward y las hipótesis a las que llega Van Helsing, para saber quien es Drácula y poder matarlo, hasta que éste se siente perdido, y huye de Londres, perseguido por los cuatro personaje importantes, en compañía de dos amigos mus, hasta llegar al castillo de Drácula, donde le dan muerte, clavándole una estaca en el pecho (corazón) y luego le cortan la cabeza.
Yo considero que esta obra de la literatura inglesa tiene un estilo particular de contar la historia, a través de cinco narradores en primera persona, cuyas fábulas, se entremezclan, ya que están en constante comunicación. En sus confesiones intimas  en los diarios que escriben, se perciben sus miedos, sus dudas, las intrigas que es causada por cada situación de amor y fidelidad, entre los protagonistas, para derrotar a un ser sobrenatural. Es una novela clásica, entre otras que hay en la literatura inglesa, así como cuando aparecieron “Cuentos de Canterbury”, de Gefrey Chaucer, que se caracteriza por algunos relatos fantásticos. “Drácula” es una de esas pocas novelas que se diferencia por su macroestructura textual, cuyo discurso literario no hay disfunción anacrónica en el seguimiento de la historia, cuyos niveles, por turnos, son segmentados y unidos, a la vez, por su quinteto de narradores, por lo que, nos muestra una gama de posibilidades y deducciones acerca de ese personaje siniestro que sólo lo conocemos parcialmente o a veces distorsionado por el cine o la televisión. Por ello, pienso, que para tener mejores argumentos sobre este personaje clásico hay que ir hasta su origen, que es la misma novela “Drácula”.
3.    EL CINE
Todos conocen de Drácula porque llegó a ser conocido por el cine y la televisión, antes que la obra literaria. El cine, con sus posibilidades visuales, ha ido creando un Drácula diferente, en diferentes situaciones y circunstancias, pero manteniendo el mismo perfil de un ser siniestro que succiona sangre del cuello de sus víctimas y que vive en un castillo. Fue llevado al cine por primera vez en 1922, con el nombre de Nosferatu, que más parecía una sinfonía de horror. Pero la película que se convirtió en un clásico fue Drácula de 1931, interpretado por el actor húngaro Bela Lugosi. A partir de aquí, se ha filmado varias películas de Drácula, hasta la realizada por Francis Ford Copola, en 1992, que tuvo como personajes a Winona Ryder, Keanu y Anthony Hopkins. A parto de entonces, la secuela de vampiros y relaciones con Drácula ha variado de distintos modos, hasta llegar a vampiros guerreros. No obstante, hay que recordar que su origen fue la novela “Drácula”, la más conocida, entre muchas historias de la literatura mundial.


domingo, 25 de agosto de 2013

RETRATO VARIOPINTO SOBRE MARIO VARGAS LLOSA



Por: Miguel Gonzales Corrales.

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      INTRODUCCIÓN
A lo largo de varias décadas, desde que Mario Vargas Llosa, publicó su novela “La ciudad y los perros” (1963), se comenzó a estudiar su obra, desde críticos pioneros como el chileno Luis Harr, Anderson Imbert y José Miguel Oviedo, hasta estudiosos de su obra, hoy en día. De la obra del peruano se ha hecho crítica literaria, ensayos, misceláneas, homenajes, conversatorios, interpretaciones e incluso se hizo una novela, sobre parte de su vida, titulada el “El cadete Vargas Llosa”, sobre su estancia en el colegio Militar Leoncio Prado, escrita por Sergio Vilelea. El autor de “La casa verde”, ha sido muy criticado, admirado y repudiado en todas partes del Perú y Latinoamérica, por su idiosincrasia. Sin embargo, entre sus tantas conferencias, publicaciones en diario El país de España y Honoris Causa del que ha sido protagonista, hace poco leí un libro que homenajeaba al escritor arequipeño, con un toque personal e íntimo, no sólo para mí, sino (pienso) para todo ciudadano arequipeño. Este libro se titula “Arequipa y el escribidor, Homenaje a Mario Vargas Llosa”, cuya edición estuvo a cargo del recompilador  Carlos Rivera. Es un  libro donde se agrupan varios textos, que en conjunto, muestran impresiones, cariño, anécdotas y crítica literaria sobre nuestro Premio Nobel.

2.    DOCUMENTOS PERDURABLES
“Arequipa y el escribidor” está escrito por una serie de personas vinculadas a la cultura arequipeña. Este libro  está dividido en Ensayos (uno de los cuales me parece superfluo, al menos en el contenido de lo que muestra este libro, al que me referiré más adelante), semblanzas, entrevistas, un cuento y una conferencia.
En el caso de los Ensayos, aparecen tres, de los cuales sólo me referiré a los dos primeros, de Arturo Caballero y Henry Rivas. Ambos ensayos me parecen una buena tentativa, perspicaz e interesante, para llegar al meollo de las ideas vargallosianas, para desentrañar su pensamiento literarios, narrativo y político, en algunas de sus más afamadas novelas. Pienso que en el ensayo de Caballero, se abusa de las citas y opiniones de otros autores, para explicar algo sobre la literatura de Mario; hubiera preferido que sean más suyos sus comentarios respecto a lo que piensa él, ya que las citas de otros autores serían para un trabajo más grande. No obstante, el planteamiento político  que aborda es más ingenioso, porque llega a conclusiones más accesibles entre novela y política. En el caso del texto de Rivas, se aprecia más la crítica y comentarito sobre el poder, el abuso contra débiles quienes son sometidos, como metáforas, en las novelas “La ciudad y los perros”, “Conversación en La Catedral” y “Paraíso en la otra esquina”. Cuando se refiere a estos libros, explica, con algo de detalle, el abuso notorio del poder en los personajes principales y las circunstancias de sus vidas que les rodean, de cada novela ya citada.
En las semblanzas, se percibe un ambiente emotivo, íntimo y personal de cada uno de sus autores, que quien las lea, siente, una nostalgia y experiencia, recordando cuando Vargas Llosa estuvo por Arequipa y la muchedumbre que lo acompañaba por donde iba, para poder tocarlo, que firmara una de sus novelas o al menos, tomarse una foto con él. En mi caso, me hizo recordar, momentos, casi olvidados, cuando el Nobel estuvo por Arequipa, y yo me dedicaba con mucho ahínco a la literatura, sabiendo que tenía cerca a Mario. Me atrevería a decir, que estas semblanzas, más que remembranzas sentimentales, son vivencias, que seguramente, lo apreciarán los jóvenes de hoy,  para que sepan lo importante que es conocer a un escritor reconocido en el mundo y el aprecio que la gente le tiene, al margen de la critica y los conflictos políticos que siempre le rodean.
Las dos entrevistas que tiene el libro del que me ocupo, hechas por Juan Carlos Soto Díaz y José Carlos Mestas, son una continuación de lo que en otras iguales, se hace respecto a Mario. Como todas las que da, aborda temas conocidos de sus obras literarias, de política, como ya he leído en otros lados y éstas no son las excepciones. Quizá sean más interesantes para quien recién empieza a conocer a Vargas Llosa, y quiera saber algún dato de cuando nuestro escritor estuvo en Arequipa.
El Cuento, escrito por Cesar A. Álvarez Téllez, es breve, que nos induce a pensar lo que Vargas Llosa, ausente en todo momento, provoca a un personaje que lo admira y que busca una información para una tesis. Esto, ligado a la realidad, como un ejemplo, no creo que haya mucha diferencia, porque muchos jóvenes que ven a Mario lo sienten lejano, como el personaje de este relato. Una historia de ansiedad y misterio, que conlleva a un final incierto, cuando el protagonista no consigue su propósito, y le dice al taxista, que lo espera afuera, que lo lleve a la mierda. Por lo tanto, el discurso literario de este cuento, es una alusión persuasiva y desenfrenada, de anhelo, de llegar a un escritor famoso (Vargas Llosa, se colige en la historia). El narrador, en primera persona, quiere tener un vínculo con el escritor que  se da a través de una secretaria, que hace lo posible por ayudar al narrador, quien aspira a lo imposible.
En cuanto al Discurso de Orden, es dado por el conocido historiador arequipeño, Eusebio Quiroz Paz Soldán. Este texto, sólo es una opinión personal, que recuerda lo que todos conocemos de Vargas Llosa. Es un homenaje a su llegada a Arequipa. Lo rescatable  de esto, es que Paz Soldán reconoce en el Nobel, con elogio, su constancia en la literatura, su disciplina y su integridad como buena persona, mereciendo su reconocimiento internacional, sobre todo, para Arequipa.

3.    TEXTO DISCONFORME
Cuando leí “Arequipa y el escribidor”, todos los escritos me parecieron interesantes, apasionantes y hasta oníricos. No obstante, hubo un texto que me causó inconformidad,  hasta superfluo, el cual repudio, incluso por el contenido que encierra. Este seudoensayo es de un tal Juan Carlos Valdivia Cano, según el título, es un discursos amistoso, claro que esta expresión es un eufemismo, porque de amistosos no tiene nada, según su intención, ni siquiera en la elocución de su sintaxis. Este señor, que es abogado, vilipendia a Willard Díaz, cuando éste, anteriormente según explica Valdivia, mencionó en un ensayo, que la literatura no se puede aplicar en procesos judiciales y legales porque no hay comparación en que un abogado pueda criticar una obra literaria como un especialista en literatura. Sin embrago, este señor Valdivia, termina preguntándose si un lector común, así sea un abogado, no tiene la capacidad de criticar una obra literaria y que los lectores deberías ser especialistas en Literatura, además de que las obras que hablen de juicios no son propios de los abogados. Ante este juicio, que engloba todo el contenido de ese ensayo, yo, como especialista en literatura, no puedo creer que una tesis tan absurda como esa, sea motivo de comentario y critica, porque yo no tocaría elementos de Derecho, sino sé de ellos, sin embargo, lo que sí puedo abordar son aspectos básicos para escribir en una novela, por ejemplo. Pero este señor, Valdivia, con cierta arrogancia, parece que olvida que  en la literatura, como ciencia, hay elementos para analizar una obra, no solamente con una simple lectura, como crítica literaria, análisis estructural en un a obra, análisis de textos, interpretaciones semántica, e históricas en la literatura, en fin. Estoy seguro que en estos temas de análisis hay elementos que ese señor Valdivia Cano ignora. Además, hay dos razones  adicionales, que fundamentan lo que digo:
A.    Willard Díaz, conocedor de la literatura, está en todo su derecho de opinar, criticar, estructuralizar un texto porque lo sabe. Cualquiera que sea su posición sobre temas de análisis literarios, como especialista, es valedero. Aunque no sea un buen narrador, ya que sus cuentos son simples y de temas banales, opuesto, a su conocimiento de la literatura.
B.    El señor Juan Carlos Valdivia Cano, es abogado, de acuerdo, pero jamás podrá analizar una obra literaria para un estudio determinado y no me va a decir que estará al nivel de un especialista en literatura, de su faceta de simple lector, como muchas personas. Así que no puede jactarse que puede saber de literatura, porque lo que sabe es Derecho y no se diga más. Ya que si pretende comparar a un simple lector igual que a un especialista, es un inocente, que es guiado por su necedad y estupidez. Como dice el refrán: “Zapatero a su zapato” (si entiende este señor Valdivia Cano, bien, sino…)
Por ende, no hay más que decir.

4.    CONCLUSIONES
“Arequipa y el escribidor, Homenaje a Mario Vargas Llosa”, esencialmente, es un libro valioso que aporta ideas, testimonios y entrevistas, que muestra la admiración por un paisano nuestro, como literato genuino- que estoy seguro- muchas personas comparten, y qué mejor, que un Premio Nobel de Literatura, sea arequipeño, para el Perú y el mundo. Además, en lo personal, me alegra que de los cuatro escritores que alguna vez pertenecieron al Boom de la literatura latinoamericana, en la década de 1960: Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, los dos últimos hayan obtenido el Nobel, de quienes admiro mucho su trabajo literario.






jueves, 14 de marzo de 2013

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: LA INTROMISIÓN DE LA FANTASÍA EN LA REALIDAD DE CIEN AÑOS DE SOLEDAD


por: Miguel Gonzales Corrales
              ollantayaqp@hotmail.com





1.      INTRODUCCIÓN
Como se sabe, la literatura propiamente dicha en América, se inicia con la llegada de los españoles cuando empiezan a escribir sobre la realidad nueva y extraña que les rodeaba a través de las crónicas. Los españoles que sólo conocían el origen del mundo a través de los mitos y leyendas europeos y lo que heredaron del Imperio Romano, incluso, las referencias que se escribían en relación a la  fantasía de las novelas de gesta (o caballería), vieron en el continente descubierto por Colón (1) unos paisajes que jamás pensaron que existían, ya que observaron animales inimaginables para ellos, climas variados, las exuberantes culturas y a los nativos de una raza y condiciones diferentes, primitivas, que no había en Europa.
     Los españoles que llegaron a esas nuevas tierras traían en sus embarcaciones a gente palurda, soldados ignorantes y hombres de una cultura respetable. Justamente estos últimos, comenzaron a escribir sobre lo que les rodeaba y dichos escritos que han llegado hasta nuestra época, se les ha denominado crónicas. Uno de los primeros cronistas que anduvieron por las tierras desconocidas del siglo XVI fue Bernal Díaz del Castillo (2), sin saber que era el primero que recogió esa impresiones sobre monarcas coronados de plumas de aves verdes, donde encontró vegetaciones que se remontan a los orígenes de la tierra, comida que jamás nadie había probado, bebidas extraídas de cactos, donde el humano ocupa una trayectoria del acontecer diario y fantástico que los europeos jamás pensaron que todavía existía. Toda esta amalgama de elementos van cobrando importancia en las nuevas tierras que les parecía maravillosa y espectacular. Entonces, desde esos tiempos lejanos de 1528, relatados en las crónicas, provine esa realidad maravillosa que sorprendió a los españoles.

     Posteriormente, cuando los europeos van indagando más sobre esas tierra novedosas, encuentran una información descollante sobre asuntos que les ambiciona poseer como La Fuente de la Eterna Juventud, que el español Juan Ponce de León, con la finalidad de nunca envejecer, organizó una expedición en 1513 por los manglares de lo que hoy es La Florida norteamericana, en la que perdió muchos hombres a causa de enfermedades desconocidas o devorados por caimanes, sin encontrar nada. Otra historia que hipnotizó a los españoles, es la noticia de una ciudad construida toda de oro, en el interior de la Amazonía, a la que llamaron El Dorado. Para encontrar esta mítica ciudad, fueron varias la expediciones que se enclaustraron en encontrarla, pero nunca nadie la halló (3).

     Otro caso de igual importancia, es cuando Francisco de Orellana, con 60 hombres, se aleja de la expedición de Gonzalo Pizarro, que sin saberlo, se adentraron en la selva para seguir el cauce de un enorme río, en 1528, en el cual observaron detalles que los anonadó, como lo cuenta el padre Carvajal, participe de esta expedición, cuando anota: “… que lucharon con un grupo de indios salvajes y después con un grupo de mujeres altas y muy blancas, de cabello largo, entrelazado y revuelto, de cabeza membruda y andaban desnudas, con sus arcos y flechas y haciendo guerra tanta como de diez indios, con un seno en el pecho”. Todo esto les hizo recordar a las guerreras griegas de Asia Menor, llamadas Amazonas. Con un antecedente de esta magnitud, ese río descubierto por Orellana y sus hombres, pasó a nombrarse Amazonas. Además de esas mujeres extrañas, también encontraron otros animales curiosos y sobrenaturales que los llenó de pavor en todo su trayecto, hasta desembocar el Océano Atlántico y enrumbaron a España.

     Gabriel García Márquez, en su discurso la recibir el Premio Nobel de Literatura en 1982 (4), menciona a Antonio Pigafeta, un navegante florentino, que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo. Pigafeta describe, cuando estuvieron por las costas meridionales de América, con riguroso juicio, lo siguiente: “… había visto cerdos con el ombligo en el lomo y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas  de los machos y otros, como alcatraces, sin lengua, cuyos picos parecían cucharas. También había un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Además cuando encontraron el primer nativo en la Patagonia, le pusieron enfrente un espejo y aquel gigante, enardecido, perdió la razón”.

     Es así, que en estos lugares tan ignotos, quienes atestiguaron esos acontecimientos, narraban en sus crónicas sucesos sorprendentes que eran difícil de creer, pero que en aquellas épocas antiguas ya existían elementos maravillosos propios de América, que con el devenir de los tiempos y la transculturización, hizo que todos lo pueblos de Hispanoamericanos tuvieran fe en sus creencias telúricas basadas en supersticiones y mitos religiosos.  Desde entonces, época tras época, la gente comenzó a contar lo que sus antepasados sabían hasta llegar a nuestro tiempo moderno, uniendo, a través de un idioma y una cultura, un continente. García Márquez creció con estos elementos de superstición que le contaba su abuela materna Tranquilina Iguarán. Yo también recibí ciertas narraciones de carácter cultural y fantástico de parte mi abuela y algunos pobladores del pueblo natal de mi madre, en una provincia de Arequipa. Y ¿quién de ustedes, lectores, no tuvo un contacto con esas realidades de entes de ultratumba o creencias ancestrales de pueblos?  Por lo tanto, el escritor colombiano tampoco fue ajeno a esto, y lo resalta cuando nos cuenta en Cien años de soledad, como una crónica, lo que escuchó de muy niño, en una casa donde los muertos vivían con él y sus abuelos, según lo cuenta Daso Saldívar, en la biografía que hace del Premio Nobel (5).

2.     CIEN AÑOS DE SOLEDAD: FUNCIONALIDAD Y ESTRUCTURA
A.    LO REAL MARAVILLOSO
Una de las primeras novelas en tratar una sobre una América algo primitiva, desbordante de paisajes naturales, que inspiraba fastuosidad y misterio, es “Pablo y Virginia” de Bernardint Saint Pierre. Sin embargo, más tarde, en una exposición pictórica, en París, en 1925, Franz Roh, emplea por primera vez el termino Realismo Mágico, refiriéndose a algunas características de paisajes americanos en algunas pinturas de esa exposición que tenían elementos impresionistas y post expresionismo. Algunos escritores, como el uruguayo Horacio Quiroga, en el cuento “El hombre muerto” y Jorge Luis Borges, en “La ruinas circulares”, tuvieron las primeras formas indefinibles, pero de toques cercanos, a lo Real Maravilloso.

     Ulteriormente, llegó Alejo Carpentier en 1949 cuando publica su novela “El reino de este Mundo”, en cuyo prólogo, avizora toda una teoría de lo Real Maravilloso y lo amplía con mayor intensidad en su ensayo “Tientos y deferencias” en el que se refiere que esto, es un posibilidad grande que retrata a toda América desde el nativismo, apelando al tiempo mítico, sin salirse de la realidad. Eso quiere decir que lo Real Maravilloso, propio de paisajes naturales, es propio de nuestro continente por las características que tiene. Es así, que esa realidad desconocida que tiene América y descrita por los cronistas españoles, aún hoy en día existe, y como el mismo Carpentier lo define en su ensayo “Tientos y diferencias”: Lo que de universal relacionado con el amplio mundo puede hallarse en nuestras gentes”, es decir, que todo lo fantástico, sobrenatural y misterioso que hay en otras culturas, también los hay en nuestra cultura latinoamericana, desde México, el Caribe, Brasil y el resto de sud América. Todo lo Real Maravilloso es único de América.

     A este pinto quería llegar. Desde que apareció el Relato Fantástico, expresado en la novela y el cuento europeo, este tipo de narración sólo se quedó inscrito como sucesos reales nacidos en una ciudad para sobrepasar lo elementos difíciles de creer y que son de carácter metafísico. No obstante, lo Real Maravilloso, tiene su diferencia porque si es cierto que posee elementos fantásticos (como ya lo dijo Carpentier)  también se  unen una fantasía nativa, que no es metafísica, sino que parte de una realidad concreta, verídica que conocemos, que poco a poco se va uniendo a lo mítico.-religioso que forma parte de nuestra creencias ancestrales, ligada a la historia de la idiosincrasia de nuestras gentes, como la herencia cultural indígena.  Así tenemos:

                              Tipo literario                           Teoría
                              FANTÁSTICO                 REAL MARAVILLOSO

 


                                                     Europa                               América


                                                   Metafísico                         Nativismo, mito, religión
                                                                                      e historia.

 Esta marcada diferencia no puede ser  confundida por los contenidos que se presentan y pueden ser percibidos por alguien que lee estas obras literarias.
     Volviendo a lo Real Maravilloso, como técnica literaria, estética-narrativa, diré que la característica primordial de ello es el Gigantismo, es decir, la exageración que se ve en los personajes, los pueblos, algunas escenas conflictivas, diálogos de la vida misma. También existen elementos de cierto barroquismo donde el diálogo es mínimo porque ahonda las descripciones de la trama y la fábula de la historia que se desarrolla. Así, por ejemplo, Carpentier  emplea un lenguaje escritural más denso; Rulfo más cotidiano y popular; García Márquez más ameno y muy adjetivado; Asturias más popular y con repetición de palabras. Todos ellos usan variantes de acuerdo a la concepción del mundo social e intelectual que las ha tocado vivir.

     Todos estos elementos anteriormente descritos, tienen su base en una concepción específica, que quienes hayan escrito sobre lo Real Maravilloso, tengan en sus obras una relación técnica de elementos en sus novelas que son difícil de que no sean percibidas. Así encontramos lo siguiente:
1.     Paisajes y lugares extraños, remotos, que muestran exageración y abundan en hipérboles (gigantismo).
2.     Los personajes tiene atributos superiores a lo normal y realizan hazañas difíciles de creer.
3.     Hay hechos extraordinarios que requieren de un canon especial, superior al orden ordinario.

Por ende, en lo Real Maravilloso y Cien años de soledad, novela que me ocupa ahora, encontramos lo siguiente: PRIMERO, que dentro de sus personajes que  nos son conocidos, todos realizan hazañas grandiosas que son fuera de lo normal. SEGUNDO, aparte de que las personas tienen fe en sí mismas, algunos personajes tienen un toque de superioridad como Melquíades, Remedios la Bella,  el coronel Aureliano Buendía, el padre Nicanor, José Arcadio Buendía (padre y primogénito), Aureliano segundo. TRECERO, la aparición del milagro (religiosidad) y la superstición que se da a través de  generaciones sobre la cola de cerdo y que termina aniquilando un pueblo desconocido, Macondo. CUARTO, todas las personas que viven en el pueblo creen en todas esas maravillas como si fuera parte de su vida cotidiana, como muchas personas  creen hoy en sus supercherías (6).

     Me parece, lo que he tratado aquí sobre lo Real Maravilloso, que Cien años de soledad mantiene un mecanismo sobrecogedor que nos envuelven en realidades desbordantes de escenas inverosímiles, no alejadas de la realidad que podemos identificar en la misma obra, como una simbología de la verdadera creencia del pueblo americano, quienes hayan tenido contacto con su pasado. Es por eso, que cada escritor que toca en una obra suya lo Real Maravilloso, lo hace en base a la realidad en que vivió y conoció y termina narrando como un cronista como si lo que contara recién lo estuviera descubriendo. Por eso, el Realismo Mágico aborda el misterio ignoto de realidades que aún nos falta descubrir, como  cuando Carpentier lo apunta en su conferencia de 1975 en Venezuela (7). Por lo tanto, escribir una novela Real Maravillosa, es adentrarse en un mundo de ideas autóctonas que tienen un rico material de sucesos que pueden ayudar a la literatura nuestra. Algo así, fue descubriendo José María Arguedas en nuestro Perú. Por estas razones, tenemos un legado de grandes obras de la literatura Latinoamérica que interesen a los lectores del resto del mundo.


B.    FUNCIONALIDAD

Lo que se encuentra, desde el inicio hasta el final, en Cien años de soledad, es el testimonio de un pueblo desconocido llamado Macondo, habitado por pocas personas, también desconocidas para todos, es decir, la narración es como una crónica de un lugar muy ignoto, así como también lo refieren los primeros capítulos. A medida que nos adentramos en la historia, somos testigos de varios aspectos sorpresivos: “En ese mundo donde todo era reciente” (8). Así lo leemos descubriendo hasta el final cuando, inesperadamente, Macondo, desaparece por un ciclón fuerte. La historia está contada por un narrador omnisciente que conoce todos lo pormenores de lo que acontece en ese pueblo y a sus habitantes. Todo lo dice de un modo oral como si escucháramos a un  anciano que nos contara sobre épocas muy antiguas. Esta crónica novelada del destino y designio de la familia Buendía, los más sobresalientes de este pueblo, con sus circunstancias mítico-fantástica, conviven en un mundo real porque todo lo que les acontece lo creen, lo sienten, dan testimonio de sus creencias, ya que para ellos es cosa de todos los días. Así, cuando aparee el niño con cola de cerdo, al final, no es sorpresa para nadie porque eso sucede; o cuando Remedios la Bella sube al cielo, así como la fiebre del insomnio, cuando el padre Nicanor levita cada vez que toma chocolate para persuadir a su s feligreses, entre otros eventos sobrenaturales. Estas cotidianidades para los macondianos es propio del Gigantismo (hipérboles o exageraciones) que ya había hablado antes. Por tal razón, es tan natural que el propio García Márquez dijo alguna vez: “ Que las cosas más extraordinarias forman parte  de nuestros días donde en la realidad Latinoamericana suceden cosas extraordinarias todos los días” (9). Nos da a entender, que son hechos reales que sucede en Latinoamérica. Esto, es verdadero pero yo pienso que la novela Cien años de soledad habla, más que nada, de Colombia, de esa realidad que conoció el Gabo, como todo escritor escribe de su contexto social y personal. Por lo que, a mi parecer, ni es una novela, exactamente total, como la ha calificado la crítica, por dos razones:

1º Cien años de soledad, habla de los enfrentamientos políticos entre Conservadores y Liberales, agrupaciones que sólo se conocen en Colombia, no en el resto de América, a raíz de la muerte del líder sindical Jorge Eliecer Guillén el 9 de abril de 1948, a lo que se llamó el “Bogotazo”. El mismo García Márquez recuerda en una entrevista, que incendiaron la pensión de estudios  donde se alojaba y perdió varios originales de cuentos y notas de novelas (10).

2º  En 1995 yo cursaba el segundo año de literatura en universidad San Agustín de Arequipa y me dedique a leer lo más selecto de la novela Latinoamérica: “El obsceno pájaro de la noche” de José Donoso, “Cambio de piel” de Carlos Fuentes, “Paradiso” de José Lezama Lima, “La casa verde” de Vargas Llosa, “Rayuela” de Julio Cortázar, “El otoño del Patriarca” de García Márquez, “Pedro Páramo” de Juan Rulfo, “Yo el supremo” de Augusto Roa Bastos, “Raza de Bronce” de Alcides Arguedas, “El astillero” y “Juntacadáveres” de Juan Carlos Onetti, “El reino de este mundo” y “El siglo de las luces” de Alejo Carpentier. En toda esta gama de novelas descubrí, que al margen de que todas ellas hablan de una realidad latinoamericana, cada una, individualmente, se refiere a una realidad específica de su sociedad, de su gente, de su forma de desarrollarse en esa sociedad, donde palabras como carajo, mierda, putas y demás jergas que tiene el mismo significado en Hispanoamérica, tienen un sentido particular en el desarrollo de sus vidas y que sus localices son diferentes y la forma de pensar y las historias que se cuentan identifican a un uruguayo, peruano paraguayo, argentino, mexicano, etc., como tal. Por eso Cien años de soledad es una novela latinoamericana, pero que habla, más que todo, de Colombia.

     Ahora, Vargas Llosa dice que Cien años de soledad es una novela total, lo cual yo no estoy de acuerdo. No se puede confundir una obra maestra con una novela total. Una obra maestra se puede catalogar por la voluminosidad, por los elementos retóricos y artístico, la fabulación de la historia, sus personajes y su contenido, mas no se compara con una obra total, ya que ésta debe abordar varias realidades, siguiendo una línea de tiempo y espacio, que una sola obra no puede abarcar. Por ejemplo, podríamos hablar de novela total  “La comedia humana” de Honoré de Balzac,  de Emile Zolá con su fastuosa “Los Raugon Maquart, historia de una familia durante el segundo imperio”, Benito Pérez Galdós con “Episodios nacionales”. Así, Vargas Llosa, afirma que escribe novelas totales, pero yo pienso que él escribe novelas monumentales y no totales, porque para llegar a la totalidad de la que habla, le falta describir muchos más detalles de la realidad peruana. Lo mismo apreció en Cien años de soledad porque su mundo fabulador es lo que le contó al autor, su abuela Tranquilina Iguarán y lo que sabía esta mujer antigua era lo que rodeaba a su mundo colombiano, ya que no salió de ese país, pues todo lo que se cuenta en esa novela es una parodia, ironía o acciones graciosas. Alguna vez Carlos Fuentes, al respecto de Cien años de soledad, dijo:  “ Convierte el mal en belleza porque se da cuenta de que nuestra historia no es sólo fatal… y convierte el mal en humor porque, deseado, no es una abstracción ajena a nuestras vidas” (11). Eso quiere decir, que en la novel del Gabo, encontramos frases como: “Me cago dos veces contra natura” dicho por el primogénito José Arcadio, “Si hay que criar iguanas, criaremos iguanas” dicho por el padre José Arcadio, “Quiere tanto a Aureliano que te vas a casar con él, pero no puede casarse con él” dice Amaranta a Gerineldo Márquez, “He esperado a que pase el entierro” dice el Coronel Aureliano Buendía, “Me casé con una hermana de la caridad” dice Aureliano Segundo a su esposa Fernanda, “Lo que me choca de ti es que dices lo que no se debe” dice Amaranta Úrsula a Mauricio Babilonia, también cuando el coronel Aureliano Buendía se comunica con Gerineldo Márquez y éste le comenta que en Macondo llueve por esa época, a lo que el coronel Aureliano le responde “No seas pendejo, Gerineldo, en Macondo siempre llueve por esta época”.

     Todas estas referencias hacen enriquecedor el panorama de la novela. Si a esto incluimos el tiempo que se funde en un espacio sin tiempo donde lo real es igual que la fantasía desde que se funda hasta que desaparece Macondo, un supuesto pueblo colombiano por la referencia de Riochacha y la vistita del autor a Aracataca, en compañía de su madre, para vender la casa de su abuelos en 1952 (12). Por lo que el Gabo, en Cien años de soledad, emplea una realidad temporal cronológica circular en la historia que va desde un inicio hasta un fin  y que si se desea, se podría repetir mil veces donde sólo la novela nos va a llevar siempre a ese final cerrado. En la época que transcurre la trama de la novela, la voz del narrador muestra que en Macondo la muerte no tiene fronteras porque nos abre muchas posibilidades de que después de la  muerte uno sigue viendo a su seres queridos, donde no existe un Dios, más bien se lo busaca en algún lado del mundo como lo hace José Arcadio Buendía a través de fórmulas alquímicas. Sólo la vida misma, es la que sigue su curso, por eso aparecen los fantasmas de Melquíades, del patriarca de los Buendía, José Arcadio Segundo. Sólo Úrsula menciona la existencia de Dios dos veces, no como esperanza, sino como desdicha, como si todo lo malo que sucediera fuera causa de él. Quizá en lo único que Vargas Llosa tenga razón es que los personajes de esta novela estén rodeados de dureza y deicidio, porque ellos sólo son dioses en un  mundo propio, Macondo.

     Para crear este majestuoso mundo mágico, García Márquez tiene como fuente primigenia, tres libros clave que le ayudaron mucho: “Las mil y una noches”, “La metamorfosis” de Kafka y “Pedro Paramo”, de Rulfo. Así lo manifestó cundo se le hizo un documental de su obra, en Bogotá,  donde afirmaba que cuando leyó “La metamorfosis” no durmió tres noches y se dijo: “Que si esto se podía escribir en la literatura, entonces todo es posible” (13). Por lo que, uniendo esa fantasía con la realidad nuestra, la hispanoamericana, se han podido crear obras ambiciosas como “Pedro Páramo”, “El reino de este mundo”, “El obsceno pájaro de la noche” o “Cien años de soledad”. Son algunas de las pocas obras de creación fantástica ligadas a la realidad, que tiene una valía inmensa. Alguna vez, Borges dijo que una de las cosas que le falta a literatura latinoamericana, es la fantasía, para que más lectores sigan nuestra literatura.

     Otro elemento importante en la novela es el amor. No obstante, este amor no es tan idílico como lo fue el de “María” de Jorge Isaacs. Por el contrario, es un amor muy particular donde, los esposos y amantes no se acarician con ternura, sino que se unen por necesidad sexual y de procreación. Esto es algo establecido implícitamente en la vida de los personajes, que lo heredan sus descendientes, propio de las gentes nuestras en Hispanoamérica, es un amor más de costumbre y cómplice, donde quien resuelve los problemas de todo tipo, es siempre la mujer. Al respecto, García Márquez, refiriéndose al amor, dijo sobre la mujer latinoamericana: “Creo que ellas son la fuerza de nuestra sociedad. Son más fueres que los hombres. Vivimos en una sociedad matriarcal” (14), donde “las mujeres sostienen el orden de la especie con puño de hierro mientras los hombres andan por le mundo empeñados en todas las locuras infinitas que apoyan la historia” (15). Realmente, esto es muy cierto, porque en Cien años de soledad entra a tallar este aspecto tomado de una realidad concreta, la que vemos todos los días, aunque a veces descritas con muchas hipérboles. Así, tenemos los casos de Úrsula Iguarán quien soporta las locura de viaje de su esposo José Arcadio; Fernanda del Carpio, quien soporta las parrandas de Aurelia Segundo; Peta Cotes, amate de éste, y que soporta con hidalguía sus cambios de domicilio y sus malos caracteres; Santa Sofía de la Piedad aguanta con pasividad a Arcadio; Renata Remedios defiende el amor por Mauricio Babilonia. A lo largo de los capítulos de la novela, somos testigos de este liderazgo femenino en el caso de la familia Buendía. Esta importancia que el Gabo le da a la mujer, se remonta a la época cuando fue niño, ya que vivió en una casa donde los único hombres era él y su abuelo Nicolás, rodeados de la abuela Tranquilina y sus tías, a quienes toma de modelos para hacer su novela. Un ejemplo  más de que habla de Colombia y su entorno personal. Incluso, yo he comprobado, cuando lo hombres son juguetones, salidos de su adultez, para entrar a una etapa pueril que los hace olvidar, por momentos, de sus responsabilidades, y la mujer es quien tiene que devolverlos a sus quehaceres adultos. Es decir, el hombre siempre goza de cierta inmadurez para llevar solo las riendas de un hogar.

     Otro factor importante es la reiterada sucesión de los nombres de padres a hijos: José Arcadios y Aurelianos, Amarantas y Remedios. García Márquez, en la entrevista que sostuvo con Vargas Llosa en 1967 en Lima, el escritor peruano le preguntó a Gabo sobre ese detalle de los nombres que es bien notorio en la novela, a lo que el colombiano respondió:¿Hay alguien aquí que no lleve el nombre de su papá? (16). Es cierto, ya que es una característica muy peculiar que tienen las familias hispanoamericanas, como se da también en Colombia: los padres ponen los nombres de tío, abuelos o tías, según sea el caso. En cambio, en otras partes del mundo, en países donde no se hable español, no hay esta peculiaridad de heredar los nombres a sus hijos. Esta  heredad de los nombres que suceden en la realidad nuestra, tiene una mezcla especial con las hipérboles que acontecen en la novela, porque si uno se da cuenta, esa abundancia de nombres de los abuelos hasta los últimos hijos, hace que la narración sea más encantadora, al margen que uno no pueda identificar quién es quién en la historia, por la confusión repetida de esos nombres.

     Finalmente, he querido tocar un elemento que fusiona a la novela, en todos sus aspectos, desde el inicio hasta el final: Melquíades. Este personaje mítico, misteriosos, a veces sobrenatural, a momentos fantasmagórico porque se le aparece al patriarca José Arcadio Buendía y José Arcadio Segundo cuando éste descifraba los manuscritos, según como aparece en la historia, es un personaje sacado de las lecturas que García Márquez hizo de Nostradamus. Cuando leyó las profecía del francés, pensó que era una buena oportunidad para incluir un personaje que hablara de cosas fantásticas, que de alguna manera los latinos estamos acostumbrados a creer, por tal razón, tomo a Nostradamus y su obra profética (17).

     Como se puede entender, en esta obra hay elementos sociales, culturales, históricos, como se entendió cuando el colombiano revelaba la composición de su obra en la entrevista de 1967, frente a Vargas Llosa (18).

     Ahora, se verá toda la gama de las características de los  personajes que fueron reales y sirvieron a su autor de fuente para emplearlos en el plano de la fantasía literaria:





                             GRUPO A                                     GRUPO B
                           REALIDAD                                    ­­­­­­­­­­­­­FANTASÍA

                           Aracataca.                                         Macondo.
                          Tranquilina Iguarán Cotes                Úrsula Iguarán.
                          (Abuela del escritor)
                         Sara Márquez.                                     Santa Sofía de la piedad.
                         (Hermana de Nicolás Márquez,
                         Abuelo del escritor)
                        Nicolás Márquez Mejía.                        José Arcadio Buendía.
                                                                                             (Patriarca)
                        Rafael Uribe Uribe.                               Coronel Aureliano Buendía
                        Michel de Nostradamus                       Melquíades.
                           Y sus profecías.
                       Margarita Márquez                                  Rebeca Buendía.
                      (Hermana del abuelo del
                       Escritor)

                       Francisca Simodesea                             Fernanda del Carpio.
                      Muchacha que fugó de su casa--           Remedios La Bella.
                     (Colombia) y vecina que sacudió
                      Unas sábanas (México)
                     “Las mil y un a noches”                           Influencia fantástica.
                      Riochacha, Ciénaga Grande                   Rioichacha (puerto y las                        
                         (Lugares colombianos)                         ciénagas (pantanos)
                     Circo (al que fue Gabo de                        Campamento de Melquiades.   
                       Niño con su abuelo)                                  
                      Diciembre, 1928, masacre                       Masacre  por la protesta bananera
                      Por las protestas bananeras,                  (tiempo indefinido, muchos muertos)
                      (Muchos muertos)                                    
                                  

C.    ESTRUCTURA
Una de las características de la narratología de Cien años de soledad, es su anacronía porque la historia empieza en un punto medio  de la misma trama cuando el coronel Aureliano Buendía está frente al pelotón de fusilamiento. Luego, en cada uno de los 20 capítulos, se presentan episodios breves de un pasado lejano o cercano, que después se profundiza con las situaciones que tuvieron que ver en ese entonces. Es como si el narrador omnisciente previniera al lector lo que va a suceder, también, de un modo lejano o cercano. Y cuando se llega a estos acontecimientos, aparecen otros nuevos, que anteriormente se mencionaron (19). En este campo estructural, la anécdota, como fuente de la historia, por el modo corrido y rápido con que se cuenta los sucesos de la historia, todo se centra en los hechos que hacen sus personajes, teniendo como escenario el Microtexto=Macondo y el Macrotexto=Colombia (aun que no se menciona este país, pero se lo pude deducir).

     En el plano de la comunicación, en la narrador omnisciente (cronista de las historia de un mundo que no conoce, pero que nos cautiva con lo que narra), es un alocutor, prácticamente, reemplazando la voz del autor quien es un conocedor de ese mundo, único y apartado del resto de la humanidad, donde ocurren hechos fantásticos y sobrenaturales. El alocutor/narrador nos presenta una amalgama de acontecimientos, que a lo largo de 8 generaciones de la familia Buendía, lo muestra a  un alocutario/lector, a través de un código en el que se presenta una serie de epítetos, hipérboles, envueltas en una gran cantidad de oraciones subordinadas (20). Es así, que cuando uno lee la novela,  debe interpretar lo motivos que tiene el narrador sobre lo que cuenta y los efectos que tiene sobre el lector. En tanto, el clímax que tiene las novela, por cada generación de los Buendía, procede de la fábula que tiene cada personaje, en la historia y sus caracterizaciones especifica y únicas de cada miembro dela familia, aunque los nombres se repitan, hacen que a veces la novela cobre un aire bíblico, como el patriarca José Arcadio Buendía, quien como Moisés, busca la tierra prometida; Aureliano Segundo, por diferente motivos, tiene una vida disipada , acompañada de muchas fiestas como en Sodoma y Gomorra; la matanza de lo obreros bananeros a cargo del ejercito gubernamental como cuando Herodes manda matar a quienes no le obedecían; también cuando el padre Nicanor levita cada vez que tomaba chocolate caliente, como alguna vez Jesús lo hizo en su vida pública; la ascensión de Remedios la Bella, típica virgen que sube a los cielos; los manuscritos de Melquiades que  Aureliano Segundo descifra y la destrucción de Macondo desapareciendo de la mente de la humanidad, que es un elemento apocalíptico, típico del Libro de las Revelaciones; así como la superstición del niño cola de cerdo que era producto de las relaciones sexuales entre parientes y que tanto atemorizó a la familia y que al final se cumple. Estos elementos juegan un papel importante, en un pueblo mítico, que mezclado con elementos religiosos, hace de esta novela, junto a sus personajes fantásticos, una historia de parábola, similar a los libros antiguos como el Ramayana, el Gilgamech o el Mahabharata.

     Otro factor importante en la novela, es la escritura. Es cierto que hay en Hispanoamérica escritores que se inclinan por el estilo barroco, (precedente del Renacimiento Español), que tuvo a sus mejores exponentes en Alejo Carpentier, José Lezama Lima, José Donoso, Miguel Ángel Asturias y que prosiguió con García Márquez. Ahora bien, el lenguaje de Cien años de soledad, si es cierto que mantiene escasísimos diálogos de sus personajes, el resto del lenguaje muestra artificios simples, ligados a la metáfora y la retórica, junto a ciertos enlaces sintácticos que nos llevan a pensar otra realidades cercanas, lejanas, y que luego volvemos a los acontecimientos que envuelven a Macondo. Esta anacronía, en la que hay relatos en espacios temporales distintos, separados por años o décadas, hacen de la historia cíclica, porque si volvemos a leer la novela empezaremos conociendo siempre el mismo inicio (la fundación de Macondo) y el mismo final (la destrucción de Macondo), cuya clave para que todo, es su final cerrado.

     Finalmente, la sintaxis que la obra muestra a lo largo de su fabulación literaria, tiene un encanto muy personal que logra cautivar a cualquier lector. Esto se debe a que su sintaxis manifiesta cierta poesía cuando se describen circunstancias como cuando se dice: “Llegó  un hombre descomunal” (21), “Úrsula lloraba en la mesa como si estuviera leyendo las cartas que nunca llegaron” (22), “La había seleccionado como la más hermosa entre las cinco mil mujeres del país” (23), “Sería arrasado por el viento y desterrada de la memoria de los hombres” (24), y así se podrían enumerar más ejemplos de este tipo. No obstante, una característica fundamental es la oralidad, ya que sin ésta, la novela no cobraría esa importancia de obra maestra, ya que si hubiera sido escrito de otro modo más intelectual o de palabras más rebuscadas, la narración no funcionaría, porque en una cultura oral debe haber una identificación empática y estrecha con lo sabido (25), es decir, que todo es establecido porque para sus personajes todo es normal y cotidiano, por ello, la escritura de esta oralidad muestra un establecimiento con la objetividad, según el alejamiento o acercamiento (26) en el devenir de personajes que mueren, entran o salen de la historia. Esto, sumado a la  eufonía cualitativa (27), cuando se lee la novela,  agrada al oído, por su compás en el discurso literario (o colón prosaico). Por eso en el lenguaje, los elementos de sintaxis y eufonía cualitativa, le dan un esteticismo primordial, que muchos lectores, incluso, con quienes conversé, coinciden.
     Lo único, que quizá sea denso en la novela, es la ausencia de gráficos, es decir, los párrafos que se leen son extensos y un lector, puede  pensar, en agobiarse al ver tanta narración textual, pero para evitar este agobio, esta la forma en la que es narrada, lo cual ya expliqué más arriba. Esta observación en Cien años soledad, es propio de los autores que escriben, estilísticamente, con características barrocas, pero que la normativa que el autor planteó al escribir su novela, fue así.
     Por ende, esta novela consuetudinaria, la más conocida en el mundo, tiene un contenido maravilloso, propio de la idiosincrasia latinoamericana.

3.     CONCLUSIONES
Cien años de soledad, es una reminiscencia de “Las mil y una noches”, que según confesó García Márquez, fue uno de los pilares para crear su novela.
Cien años de soledad es una novela de compromiso social que remarca, de alguna manera, los conflictos sociales que vivió García Márquez en su juventud, en Colombia, algo similar a lo que Jonathan Swif, hizo con la sociedad londinense en “Las aventura de Gulliver”.
3º Hoy en día, con los estudios más recientes, que se tiene de la obra de García Márquez, se puede ahondar mucho más en descubrir los artificios de su novela importante, por lo cual, el estudio que hiciera Vargas Llosa de Cien años de soledad, décadas atrás, ya resulta obsoleto.
4º García Márquez, en el año 2006, confesó en una entrevista a Xavier Ayén, (28) que no volvería a publicar más libros. Claro, después del fugaz paso de” Memorias de mis putas triste”, ya no se sabe nada de otro libro, incluso, hoy con el diagnostico de demencia senil que tiene, será imposible ver otra obra suya. Con lo que nos cabe pensar, que toda su trayectoria literaria es impecable y nos ha legado buenas novelas y cuentos, difíciles de olvidar para la literatura.
5º Por último, el mito como expresión cultural y popular, puede tener una importancia grandilocuente, en el que se puede creer, en el plano de la literatura, para ser aceptado, como los mitos de la antigüedad, que nos enseñan algunos temas sociales. En el caso de Cien años de soledad, la enseñanza es la creencia popular de nuestra gente, de una sociedad colombiana, que puede se análoga con la de cualquier otro país hispanoamericano.

    












NOTAS


1.     Cuando Colón murió en Valladolid (España) en 1502, jamás supo que había descubierto un continente, pues ni siquiera pensó en ello. Sólo tenía la vaga idea de que había arribado a las indias de la que tanto se habló en su época. Conclusión está, que comprendió en su cuarto viaje.
2.     Bernal Díaz del Castillo, “La historia verdadera de la conquista de la Nueva España”.
3.     Su mito fue tan grande que causó varias expectativas en Europa, tanto así, que el filosofo francés Voltaire mencionó algo al respecto en su novela “Cándido o el optimista”, donde Cándido, el protagonista, en sus viajes por el mundo, llega a descubrir El Dorado y cuando huye de sus perseguidores, encuentra una carroza dorada que lo saca de allí volando. Hasta ese extremo de mistificación  se llegó a imaginar la fantástica ciudad que los españoles buscaban, en la Amazonía.
4.     “L a sedad en América Latina”, discurso del premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, pronunciado en la Academia Sueca de Estocolmo, el 8 de diciembre de 1982.
5.     “Gabriel García Márquez: La biografía, Viaje a la semilla”, Daso Saldívar, Editorial Folio, Cap. 2 y 3.
6.     En “La novela en  América Latina”, UNI, 1967, Lima, García Márquez le afirma a Vargas Llosa, que: “No nos hemos dado cuenta que en los cuentos de la abuela hay una fantasía extraordinaria en la que creen los niños lo que se les está contando y me temo que contribuye a formarlos”. Más adelante dice: “que toda fantástica realidad latinoamericana forma parte de nuestro libros y que la literatura Latina corresponde a la realidad Latinoamericana, donde suceden cosas más extraordinarias”. Esto es algo de lo que Carpentier mencionaba en “El reino de este mundo”, sin embargo, Gabriel García Márquez, se refiere, por lo que se intuye, a Colombia. Esto lo detallaré más adelante.
7.     “Problema del tiempo y del idioma en la moderna novela Latinoamericana”, conferencia dictada por Alejo Carpentier, en la Universidad Central de Venezuela en marzo de 1975. Aquí, al final, es escritor cubano, exhorta a nuestros escritores a que contribuyan con sus obras a abordar temas propios de Latinoamérica.
8.     “Cien años de soledad”, Editorial Oveja Negra, 1983, p.p. 175.
9.     “La novela en América Latina”, Diálogo entre Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, p.p. 29.
10.  Video. Documental de Yves Billón y Mauricio Martínez-Cavard sobre su obra “Gabriel García Márquez” e Ídem, obra  de Daso Saldívar.
11.  “Nueva narrativa hispanoamericana”, Donald Shaw, Ediciones Cátedra, P.P. 116, tomado de Carlos Fuentes en “Macondo, sede del tiempo”, Montevideo, 1971, p.p. 113.
12.  Ídem, ob. Cit. Saldívar.
13.  Ídem, vídeo, cit.
14.  “La República”, Lima, 10 de febrero de 1985, La cándida Eréndira y su abuela desalmada, entrevista de Jean Pierre Richard.
15.  Ídem.
16.  Ídem. “La novela…”.
17.  Ídem. Ob. Cit. Daso Saldívar, cap. 5, p.p. 142.
18.  Ob. Cit. “La novela…”
19.  Así lo apunta Armando Zubizarreta en su ensayo “Triunfos del narrador oral en la literatura Latinoamericana: de Ciro Alegría a Gabriel García Márquez”, Revista de Crítica literaria, nº 34, 1997, p.p. 97
20.   Ídem. Video, cit.
21.  Ob. Cit., “Cien años…”, p.p. 77.
22.  Ídem. P.p. 79.
23.  Ídem. P.p. 163.
24.   Ídem. P.p. 325.
25.  “Oralidad y escritura”, Empáticas y participantes, p.p. 51, Walter J. Ong, 1987.
26.  Ídem.
27.  “Teoría de la literatura”, p.p. 85, Boris Tomachevski, traducción de Lázaro Carreter, 1982.
28.  Aparecido en el diario “La República”, lunes 30 de enero de 2006.








BIBLIOGRAFÍA

LIBROS
CÁCERES CUADREOS, Tito, “Análisis de textos literarios”, Editorial UNSA, Arequipa,  junio, 2005.
CRISTOBAL, Juan,  “García Márquez y el amor”, Edit. San Marcos, Lima, 1999.
GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel, “Cien años de soledad”, Editorial Oveja Negra, Colombia, 1982.
“LA NOVELA EN AMÉRICA LATINA”, conversación entre Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez,  Edit. Milla Batres, Lima, 1967.
SALDÍVAR, Daso, “Gabriel García Márquez: viaje a la semilla, la biografía”, Ediciones Folio, España, 2005.
CHAW, Donald, “Nueva narrativa hispanoamericana”, Ediciones Cátedra, Madrid-España, 1981.
ONG, Wlater J., “Oralidad y escritura, tecnologías de la palabra”, Fondo de Cultura Económica, Argentina, 1982.
TOMACHEMSKI, Boris, “La teoría literaria”, Akar Editor, impreso en España, 1982.

REVISTAS Y FOLLETOS
“El DOMINICAL”, El comercio, Lima, El señor de la soledad, Gabriel García Márquez celebra su cuarto aniversario, 11 de marzo de 2007.
“FAMA”, La República, lunes 30 de enero de 2006.
“HISTORIA de la literatura latinoamericana” fasc. 2, Alejo Carpentier, Edit. Oveja Negra, Colombia, 1982.
“HISTORIA de la literatura latinoamericana” fasc. 7, Gabriel García Márquez, Edit. Oveja Negra, Colombia, 1982.
LOS PREMIO NOBEL, fasc. 34, Editorial Orbis, Barcelona, España, 1982.
REVISTA de “Crítica literaria”, año XVII, Nº 34, Lima, 1991. Armando Zubizarreta “Triunfos del narrador oral en la literatura Latinoamericana: de Ciro Alegría a Gabriel García Márquez”.

VIDEO (Única entrevista documental de su obra)

“Gabriel García Márquez”, un film de Yves Billon y Mauricio Martínez-Cavard.